Saludo


Saludo - Agurra

Estimadas familias:

Estimadas familias:
Este curso 2020-2021 es, sin duda, junto con el curso pasado, el más extraño al que se ha enfrentado la ikastola en toda su historia. Hace apenas dos meses no se sabía ni siquiera si nuestra actividad iba a ser presencial o si estaríamos confinados por culpa de la pandemia del Covid-19. Hoy que ya lo sabemos, estamos aprendiendo a vivir esta etapa de enseñanza presencial con momentos de confinamiento preventivo de algunos miembros de nuestra comunidad educativa.
Tenemos un montón de normas nuevas de origen sanitario que condicionan nuestros movimientos, nuestro modo de usar los medios y las instalaciones; tenemos que adquirir nuevos hábitos de higiene y salud, y no dejar de cuidar el tesoro de nuestras relaciones entre personas, pero haciéndolo de otra manera, con distancia física y con cercanía afectiva. A todo eso y a más se enfrentan los alumnos-as. Y nada de ello es fácil de explicar ni de entender salvo que se haga desde la perspectiva de los valores.
Y es así; este curso no va de currículos y competencias, de materias troncales y optativas… este curso va de valores. En el 20-21 nos encontramos con la necesidad de colaborar para seguir creciendo y aprendiendo pero teniendo siempre presente que la salud de todos es importante. Habrá que ser prudentes, y pacientes en el cumplimiento de las recomendaciones sanitarias y tendremos que hacerlo con valentía y solidaridad, por el bien de todos. Los alumnos y profesionales están dando un gran ejemplo de todos estos valores.
Pero además de la salud, sin duda, la educación es un derecho primordialísimo de los niños y niñas. El venir a la ikastola, el convivir con los demás y aprender juntos es un objetivo ineludible en Asti Leku. La actividad presencial es insustituible y debemos protegerla para garantizar un alto nivel de educación en nuestros hijos-as, una formación euskaldun y de calidad. Un nivel que debe igualar en oportunidades a todos.
En el ámbito familiar, y esto sirve para los socios usuarios y también para los trabajadores, el mantenimiento de la actividad presencial nos ayuda a preservar nuestra sociedad en movimiento para seguir construyendo los proyectos personales de todos. No sólo somos una actividad esencial por lo educativo, lo somos también por lo social y económico.
Hablando de economía, todos somos conscientes de que nos faltan medios. Esto no es una excusa para no hacer las cosas bien, que las estamos haciendo, sino es más bien una llamada de atención para que las autoridades pongan sobre la mesa que, junto con la sanidad, la educación ha de ser una superprioridad si queremos que nuestro pueblo tenga futuro.
Aunque en esta carta no lo hemos dicho, por supuesto que en los próximos doce meses avanzaremos en nuestro nuevo plan estratégico, en el uso del euskera, en las nuevas metodologías e inversiones. Desde luego que haremos muchas más cosas que gestionar el Covid. Tenemos confianza en que el curso va a salir bien. No es un pálpito, nos basamos en algo muy real: los alumnos-as se están comportando ejemplarmente en esta maraña de normas. Da gusto verlos.

El equipo directivo.